
Cuando haces una prueba de velocidad, no debes tener en cuenta únicamente la velocidad en sí, sino que entran en juego otros factores para determinar si tienes o no una buena conexión. Se trata de la latencia y del jitter. Este último, además, es el gran olvidado. Podrías tener problemas a la hora de navegar, aunque veas que tienes una gran velocidad de subida y de bajada.
















































