
Cuando los usuarios buscan preservar su seguridad y privacidad cuando navegan por Internet una de las opciones que llevan a cabo es conectarse a través de la red distribuida Tor. Esta red cifra y reenvía el tráfico de los usuarios a través de varios proxies repartidos por todo el mundo siendo muy complicado rastrear el origen del mismo y, en caso de capturar los paquetes, acceder a su contenido.



































