
Cada vez enviamos y recibimos más datos personales y sensibles a través de Internet. Por ello, es de vital importancia que todas las aplicaciones que utilizamos para conectarnos a Internet, como los navegadores, por ejemplo, utilicen protocolos y algoritmos que nos garanticen la máxima seguridad en nuestras comunicaciones, por ejemplo, como es el caso del nuevo TLS 1.3.













































